¿”Seguro de vivir” o “Seguro d vida”? | Un post sobre la inseguridad, la felicidad y las comeduras de olla

    

Una tarde después de un examen tal vez no sea la mejor oportunidad que tiene una de sentarse sobre una roca e imitar a “El pensador” de Rodin. Pero es exactamente lo que estoy haciendo. Pensar. ¿Ganaré algo con ello? Quién sabe. No soy una gran pensadora, más bien soy un inquieto espíritu que quiere pararse de vez en cuando y ver qué rumbo está tomando su vida.

A menudo me dicen que viva al día. Que disfrute del momento, que me olvide del futuro y me concentre en disfrutar. Sin embargo, mi apariencia destapa mi verdadera identidad: no soy un espíritu seguro de sí mismo. Soy la viva imagen de la inseguridad. Ojalá pudiera disfrutar el momento. Pero esa felicidad, maravillosa y vital queda eclipsada cuando a una le atacan las dudas, los miedos, esos pequeños fantasmas molestos. ¿Qué hay de la seguridad? En mi fuero interno quiero ser feliz, pero ¿vale la pena ser feliz un día y ser infeliz después muchos días?

Nuestro problema es que nacimos para amar y ser amados, pero algunos cometen el error de poner en una relación todas sus ganas de vivir. Y eso es el error más grande que se puede cometer.

 img-thing

   A veces pensamos que el amor solo se reduce al amor de novios, pero también incluye otros tipos de amor: el fraternal, el amor al prójimo… Y sobre todo, un amor olvidado. Un amor que a veces dejamos de lado y al cual deberíamos prestar parte importante de nuestra atención: el amor propio. Recibí un sabio consejo: “Si no te encuentras bien contigo misma, si tú no funcionas, las relaciones con los demás tampoco funcionan”. Y eso es algo que (en efecto) se nos olvida.

En el fondo, somos algo egoístas: si actualmente se rompen muchas relaciones, es por egoísmo. Queremos que el otro nos quiera de determinada manera. Pero ¿acaso nos merecemos su amor? No.  La realidad es que el otro nos quiere, no como nos merecemos, sino como él sabe. Y eso no significa que nos quiera menos.

¿Cómo obtener felicidad? Bueno, eso cada uno debe reflexionarlo. Tal vez mirar caer la lluvia envuelta en una manta suave. O pasear cogida de la mano de alguien especial. Compartir un trozo de brownie, el mando de la televisión, un beso de despedida. Rezarle a Dios y pedir por gente que te odia. O incluso bailar en ropa interior en la buhardilla de tu casa.

A veces, es más sencillo querer tirarlo todo por la borda cuando sientes que no recibes lo que crees que te mereces. Pero ¿realmente vale la pena dejarlo todo porque nos creemos importantes? No merecemos nada de lo que tenemos.

Me pregunto en si “El pensador” de Rodin reflexionaba sobre ello. Me pregunto si lo seguirá haciendo, como miles de seres humanos ahora mismo, como tú, como yo perdidos en mares de dudas mas con la esperanza de hallar, por fin, un faro en la lejanía.

Anuncios

2 Comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s